Historias de esperanza
Personas reales, cambio real.
El paquete de alimentos llegó cuando ya no nos quedaba nada. Mis hijos durmieron con el estómago lleno por primera vez en días.
El nuevo pozo significa que los niños ya no caminan seis horas por agua. Han vuelto a la escuela.
Cada día cocinamos para cientos de niños. Tu donación es el fuego bajo nuestra olla.
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